Fundación la Luz de Mis Ojos

Me llamo Fundación La luz de mis ojos

Hugo A. Oliveros Charris. - Director General

 “Oh Dios, Señor nuestro, ¡qué admirable es tu nombre por toda la tierra, tu majestad se asienta encima de los cielos! De los niños y de los que maman te has hecho una fortaleza frente al agresor, … Cuando veo los cielos, obra de tus manos, la luna y las estrellas que creaste, ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para que te acuerde de él, el ser humano para que de él te preocupes? Apena inferior a un dios lo hiciste, lo coronaste de gloria y dignidad” (Salmo 8, 2 – 6).

Dignificar y glorificar es enaltecer al ser humano obra de la creación, que magnifica la esencia del Creador, y le permite desde la voluntad continuar la grandeza de su obra creadora en el servicio a los demás, en la tarea de ser imagen y semejanza suya, misión inherente a la realización humana como co-creadores que somos. (Gn 1, 26 – 27)

LA FUNDACIÓN LA LUZ DE MIS OJOS, desde su espíritu fundacional desea aproximarse desde su misión, sus principios a la tarea de la dignificación y la glorificación del ser humano, de aquel ser humano que en su naturaleza habitan unas condiciones especiales de vida, y que se hacen visibles en su accionar cotidiano, condiciones en su “discapacidad física, discapacidad auditiva, discapacidad visual, sordo ceguera, discapacidad intelectual, discapacidad psicosocial y discapacidad múltiple”[1]. Además de trabajar con personas con capacidades excepcionales

A partir de esta realidad nace abrazada en el creador, y con los ojos en la realidad, LA FUNDACIÓN LA LUZ DE MIS OJOS, que tiene la tarea de reconocer, valorar y responder éticamente y de manera pertinente, a la diversidad de características, intereses, posibilidades y expectativas de las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas con necesidades educativas especiales y excepcionales.

La Fundación en coherencia a su nombre ve al otro en su rostro desde un sentido ético, que se muestra en su desnudez y que pese a su debilidad y su realidad cualquiera sea, corre a él entendiendo que dar prioridad al otro por encima del yo es el ideal de Santidad, y de máxima dignificación y glorificación del ser humano.[2]

Es por ello que, al hablar de la luz de mis ojos, se ejerce un poder, un poder de servicio, por lo tanto, los ojos son la epifanía o se puede entender como una revelación que aviva el sentido de la responsabilidad del yo para con el otro.

El otro para la Fundación promueve la libertad y suscita la bondad, el otro es un despertar, es una obligación. Lo que importa es la responsabilidad para con el otro, es un compromiso, la relación con el otro es una relación de tipo meramente ética, en el sentido de que el otro me afecta y me importa.

LA FUNDACIÓN LA LUZ DE MIS OJOS, desea continuar en la construcción de sociedades que crean en la equidad, la solidaridad y el respeto por las diferencias, y serán estos los fundamentos esenciales para caminar en la dignificación, el reconocimiento y en la integralidad de las personas con discapacidad y con necesidades educativas especiales.

[1] Tomado de: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/DE/DIJ/Resolucion-583-de-2018.pdf. Numeral 1.2 Categorías de la discapacidad

[2] Gimenez Giubbani, Analia. Humanismo del rostro 2011. Tomado de: http://www.scielo.org.co/pdf/esupb/v19n43/v19n43a04.pdf